
Hace poco más de un año, estaba de viaje por Buenos Aires. Era uno de esos viajes lindos, con amigos… sólo que yo no estaba en la mejor de las épocas. En ese momento de mi vida en que me sentía bastante jodida, así que la mayoría de las terminaciones sensibles de mi ser estaban a pleno.
En ese viaje llegué a sentirme profundamente sola… Esa ha sido una de las pocas veces que he experimentado de verdad la soledad. En resumen: Estaba en Buenos Aires, en una época jodida, sin tener con quien hablar…. Era el momento perfecto para que los pensamientos reclamaran atención a mis neuronas, pero yo no quería pensar si no tenía con quien compartirlo.
Extrañaba a mis amigas, aunque el tiempo de separación había sido corto. Entonces, una de las chicas con las que viajé (una adoradísima amiga) me dijo una noche: ¡Mirá la luna! Es la sonrisa del gato de Cheshire… Entonces, además de ver la sonrisa del gato, vi algo que estaba en todos lados y en cada lugar… la luna… y mientras la veía, me imaginaba al otro lado del país a mis amigas viendo exactamente lo mismo, y me sentí por un rato al lado de ellas…
¿Cuál es la belleza de la luna? Toda…
No importa que tan lejos estemos o cuánto tiempo haya pasado, siempre tendremos ese lugar para encontrarnos…
Gracias, luna, por hacerle eternamente compañía a las almas en soledad que quieren y no quieren estar tan solas
En ese viaje llegué a sentirme profundamente sola… Esa ha sido una de las pocas veces que he experimentado de verdad la soledad. En resumen: Estaba en Buenos Aires, en una época jodida, sin tener con quien hablar…. Era el momento perfecto para que los pensamientos reclamaran atención a mis neuronas, pero yo no quería pensar si no tenía con quien compartirlo.
Extrañaba a mis amigas, aunque el tiempo de separación había sido corto. Entonces, una de las chicas con las que viajé (una adoradísima amiga) me dijo una noche: ¡Mirá la luna! Es la sonrisa del gato de Cheshire… Entonces, además de ver la sonrisa del gato, vi algo que estaba en todos lados y en cada lugar… la luna… y mientras la veía, me imaginaba al otro lado del país a mis amigas viendo exactamente lo mismo, y me sentí por un rato al lado de ellas…
¿Cuál es la belleza de la luna? Toda…
No importa que tan lejos estemos o cuánto tiempo haya pasado, siempre tendremos ese lugar para encontrarnos…
Gracias, luna, por hacerle eternamente compañía a las almas en soledad que quieren y no quieren estar tan solas